no se puede vivir
Todavía no he salido a la calle. Es muy de mañana pero el calor ya es insoportable. No se puede vivir así. Encima, con esto del cambio de horario, ya no se sabe nunca si es de día o de noche. En cualquier hora, en cualquier momento de cualquier hora, bien podría ser de día o de noche.
Tengo que ir a una entrevista con un gerente o algo así y estoy transpirado. Si me baño voy a andar a las corridas; y una vez cobrado ese impulso, raramente se detiene y andaremos a las corridas todo el día. No queda otra; se forman gotas de sudor; después una fina película; quieto, uno se siente pegajoso. El cielo, calor mediante, nos somete y nadie puede zafar de sus grilletes. Ya lo dicen los clásicos; es lo que se llama destino, fatalidad.
Bien, la bola ha de echar a rodar por la pendiente: no queda otra; me voy a bañar; y ya se me hace tarde.

